Las cuatro reinas/ The four queens

Las cuatro reinas
Barry Gifford
La fábrica

De la misma manera que Cortázar afirmaba que si la novela gana por puntos, el relato lo hace por K.O., podemos decir que la propuesta de Gifford, inscrita dentro de lo que se ha llamado el ‘realismo sucio’, no gana por K.O. sino por disparo a quemarropa. Es precisamente dentro de este estilo así como la pertenencia a la literatura del Borderline, donde se sitúa ‘Las cuatro reinas’ que, en una excelente edición bilingüe de ‘La Fábrica’, aparece alineada con fotografías de David Perry. Eclipsada por su colaboración con David Lynch, tanto en ‘Corazón Salvaje’ como en ‘Carretera Perdida’, la obra de Gifford suele ser explicada a la luz de su faceta como guionista apelando a la ‘visualidad’ de su producción. La presente propuesta está compuesta por cincuenta y cinco poemas de un realismo salvaje que se insertan en el imaginario colectivo como balazos capturados de algún diálogo del apocalíptico ‘Meridiano de Sangre’ del maestro Cormac Mccarthy. Así, nos dice Gifford, In the end/ it all/ comes down to this/ don’t it/ It’s a losin’ game/ I Konow/ but it’s/ the only/ one/ counts, haciendo gala de una sensibilidad que intenta dar voz a una frontera que, más que física, inexistente, nos hace reflexionar, ya que we preserve/ ouerselves among/ ignorant beasts/ by appering/ as angels, y si no lo tenemos claro, nos advierte, if you don’t/ know who/ you are/ I ain’/ goin’ to tell you.

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Llicenciat en filosofia, Diego Giménez, és director de la Revista de Letras i director cultural del Diarimaresme. Actualment està cursant el Màster en estudis literaris, Construcció i Representació d’Identitats Culturals a la UB